Como una forma de vivir la obra en concreto y por la no exenta cercanía de la estética con hechos primordiales que giran en torno a corrientes internas de la dramaturgia; el lenguaje escénico, pretende, en primer lugar, crear una atmósfera simple y cálida, estimulando el trabajo escénico de los actores, relacionándolo directamente con el material que se utiliza para crear las escenografías: LOS RESIDUOS। Residuos en su estado puro; los cuáles son capaces de lograr, a nuestro modo de ver, distintas transformaciones, variadas composiciones dentro del espacio escénico, convirtiéndolo en una pieza clave de la escenografía.
Un ejemplo resulta de la construcción de televisores de cartón। Porque en la obra hemos reemplazado a las brujas por los medios de comunicación, los que son capaces de predecir el futuro de los chilenos, a través de encuestas políticas o predicciones faranduleras. Se llegó a un momento histórico en el que la información, manipulada de diversas maneras, nos muestra la crisis de todos los sistemas imperantes. La noticia no es el hecho real sino que una segunda versión o recreación del mismo. A la hora actual este es el rol que juega la televisión, de intermediaria entre el hecho real y la imagen en la sociedad. Y las brujas juegan con la información que le entregan a Macbeth, le arman una realidad suspendida sobre supuestos para que este se muestre activo en actos de sangre, haciendo que éste la adopte incuestionablemente.
En segundo lugar, queremos asociar la idea de los residuos, a la forma de la muerte, a los residuos de la sociedad, a lo inutilizable que en el escenario puede perder ese carácter y resucitar, tal cuál lo hacen las víctimas de Macbeth durante el montaje। Por lo tanto nada es casual, todo actúa de acuerdo a las necesidades que surgieron después investigar y aunar los elementos que sentíamos cercanos a la obra clásica. Es decir, la muerte vinculada a los desperdicios, ya que los muertos finalmente se transforman en objetos inútiles para la sociedad. Abarcando, de esta manera, los muertos de Chile, y los muertos de Macbeth.
En consecuencia, nuestra idea es llegar a un espacio escénico que sea capaz de generar imágenes que nazcan de las manos del propio actor, quién además del lenguaje corporal, de una gestual y una prosa definida, recorran un lugar propio e interior sobre una individualidad perdida, entregándonos a través de este montaje, una visión estética y autocrítica del paíस।Nuestros orígenes no están solo en el pasado, sino en cada instante del presente creador.
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